
Los tratamientos para la adicción toman muchas formas, pero el tratamiento más eficaz es un programa residencial que ofrezca no sólo ayudar con el proceso de desintoxicación, sino también que se ocupe de las cuestiones subyacentes así como de las causas de la adicción.
Muchas veces la gente busca ayuda pidiendo simplemente desintoxicación de las drogas, o alcohol. Creen que la adicción es sólo la dependencia física y una vez que la sustancia está fuera del sistema van a empezar una nueva vida y dejar de consumir. Esto no tiene en cuenta los importantes cambios físicos y psicológicos que se han producido cuando el usuario ha abusado de las drogas, a menudo durante muchos años.
Cuando hay abuso de drogas o alcohol durante largos periodos de tiempo, el cuerpo y el cerebro cambian. Por ejemplo, los neurotransmisores que determinan cómo se siente el individuo, feliz, triste, etc. han sufrido un cortocircuito porque las drogas, básicamente, se hicieron cargo de estas sustancias químicas. El cerebro puede tomarse un largo tiempo para re-aprender a responder de manera adecuada al medio ambiente. Por esta razón, es absolutamente crítico que la persona aprenda las habilidades específicas para vivir sin las drogas que alteran el estado de ánimo. La primera parte de la recuperación es la más difícil en términos de ansiedad y estado de ánimo. Sin el desarrollo de habilidades y herramientas para lidiar con estos sentimientos y cambios de humor, se está en alto riesgo de recaída.
La desintoxicación es el primer paso, pero, sinceramente, es una parte muy pequeña del proceso de convertirse en una persona libre de sustancias. Si bien es encomiable que una persona haya tomado la decisión de desintoxicarse en un centro de tratamiento, es poco realista creer que esto sea suficiente para mantenerse limpia por mucho tiempo.
Los mejores programas de tratamiento para las adicciones se centran no sólo en la eliminación de las sustancias del sistema, sino que trabajan profundamente en los aspectos psicológicos, físicos y espirituales de la persona que estaba consumiendo. Esa trilogía de mente, cuerpo y espíritu es la base subyacente de cómo vive el adicto su vida. Si cualquiera de estos tres está fuera de balance, los otros dos se verán afectados.
Piense en eso, si usted está deprimido, ¿no cambia su salud física? Usted podría sentirse débil, cansado, sin energía. Cuando está triste, es posible que tenga ganas de dormir. Cuando usted está ansioso, es posible que sienta que no puede quedarse quieto. Si usted tiene un sentimiento de soledad absoluta y ha perdido el sentido de vida, también cambia la manera cómo se siente físicamente. Estos tres aspectos del ser humano están íntimamente relacionados.
Esta es la razón por la cual hacemos énfasis en todas las áreas que hacen que una persona pueda desempeñarse bien en el mundo. Nos centramos en la salud y la nutrición para que su cuerpo empiece a sanar. Ofrecemos grupos de procesos para trabajar en la depresión o la ansiedad por lo que el consultante logra entender las causas y cómo hacer para mejorar su estado de ánimo, sin drogas o alcohol y sin el uso de sustancias tóxicas. A medida que el cuerpo se recupera, mente y espíritu son atendidos a diario.
Si usted o un ser querido tiene un fuerte deseo de vivir la vida de una manera nueva, le recomendamos ponerse en contacto con nosotros y hablar con un especialista en Adicciones. Con Programas Estructurados y Personalizados, ofrecemos el mayor índice de recuperación del mercado, dando a nuestros consultantes la mejor oportunidad de éxito al volver a casa.
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