Solicitud

Los Codependientes pueden:

– Pensarse y sentirse responsables de otras personas, de los sentimientos, pensamientos, acciones, elecciones, deseos, necesidades, bienestar, malestar y destino final de otras personas. –  Sentir ansiedad, lástima y culpa cuando otras personas tienen algún problema. – Sentirse obligados –casi forzados– a ayudar a esa persona a solucionar el problema, por ejemplo, al ofrecer un consejo no pedido, con una ráfaga de sugerencias o remendando sentimientos. – Sentirse molestos cuando la ayuda que brindan no es eficaz. – Anticipar las necesidades de otras personas. – Preguntarse por qué los demás no hacen lo mismo por ellos. – Descubrirse diciendo sí cuando en realidad querían decir no, haciendo cosas que no querían hacer, trabajando más de lo que en justicia les corresponde, y haciendo cosas que los demás son muy capaces de hacer por sí mismos. – No saber qué quieren o qué necesitan y, si lo saben, decirse a sí mismos que lo que quieren y necesitan no es importante. – Tratar de complacer a otros en vez de a sí mismos. – Serles más fácil sentir y expresar ira acerca de las injusticias cometidas contra otros que por las injusticias cometidas contra ellos mismos. – Sentirse más seguros al dar. – Sentirse inseguros y culpables cuando alguien les da a ellos. – Sentirse tristes porque pasaron sus vidas enteras dando a los demás y nadie les dio a ellos.

– Sentirse atraídos por gente necesitada. – Descubrir que atraen a gente necesitada.
– Sentirse aburridos, vacíos y sin valor si no tienen una crisis en su vida, un problema que resolver o alguien a quién ayudar. – Abandonar su rutina para responder o para hacer algo por alguien. – Comprometerse en exceso. – Sentirse asolados y presionados. – Creer muy dentro de sí que de alguna manera otras personas son responsables de ellos. – Echarle la culpa a otros por el estado en que se encuentran. – Decir que otras personas hacen que los codependientes se sientan como se sienten. – Creer que otras personas los quieren volver locos.
– Sentirse enojados, victimizados, menospreciados y usados. – Descubrir que otras personas se impacientan o se enojan con ellos por tener las características anteriores.

Baja autoestima

Los codependientes tienden a:

– Provenir de familias atribuladas, represoras o disfuncionales. – Negar que su familia haya sido atribulada, represora o disfuncional. – Culparse a sí mismos por todo. – Criticarse a sí mismos por todo, aun por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse. – Indignarse y ponerse a la defensiva cuando otros culpan y critican a los codependientes, algo que ellos hacen siempre. – Rechazar cumplidos o halagos. – Deprimirse por falta de cumplidos y de halagos (privación de caricias). – Sentirse diferentes que el resto del mundo. – Sentir que no son lo suficientemente buenos. – Sentirse culpables por gastar dinero en sí mismos o por hacer cosas innecesarias o divertidas para sí mismos. – Temer al rechazo. – Tomar las cosas personalmente. – Haber sido víctimas de abuso sexual, emocional o físico, de negligencia, abandono o alcoholismo. – Sentirse víctimas. – Decirse a sí mismos que no pueden hacer nada bien. – Tener miedo de cometer errores. – Preguntarse por qué les cuesta tanto trabajo tomar decisiones. –  Esperar de sí mismos hacer todo perfectamente. – Preguntarse por qué no pueden hacer nada a su entera satisfacción. – Tener una gran cantidad de “yo debería”. – Sentir gran cantidad de culpa. – Sentirse avergonzados de lo que son. – Sentir que sus vidas no valen la pena. – Y por ello, tratar de ayudar a otra gente a vivir su vida. – Obtener sentimientos artificiales de autoestima ayudando a los demás. – Tener fuertes sentimientos de baja autoestima –de vergüenza, fracaso, etcétera– por los fracasos y problemas de los demás. – Desear que les sucedieran a ellos cosas buenas. – Creer que nunca les pasarán cosas buenas. – Creer que no merecen cosas buenas ni felicidad. – Desear que otras personas los estimaran y los amaran. – Creer que no es posible que los demás los estimen y los amen. – Tratar de probar que son lo bastante buenos para gustarle a los demás. – Conformarse con sentir que los necesitan.

Represión

Muchos codependientes:

Empujan sus pensamientos y sentimientos fuera de su conciencia a causa del miedo y la culpa. Se atemorizan de permitirse ser como son.
Parecen rígidos y controlados.

Obsesión

Los codependientes tienden a:

– Sentirse terriblemente ansiosos por los problemas y por la gente. – Preocuparse por las cosas más absurdas. – Pensar y hablar mucho acerca de otras personas. – Perder el sueño por los problemas o la conducta de otros. – Preocuparse. – Nunca encontrar respuestas. – Vigilar a la gente. – Tratar de sorprender a la gente en malas acciones. – Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de problemas. – Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo. – Enfocar toda su energía en otras personas y problemas. – Preguntarse por qué nunca tienen energía. – Preguntarse por qué no pueden hacer las cosas.

Control

Muchos codependientes:

– Han vivido situaciones y con personas que estaban fuera de control, causando a los codependientes penas y desengaños. – Tienen miedo de permitir que los demás sean como son y de dejar que las cosas sucedan de manera natural. – No pueden ver o manejar el miedo que sienten a la pérdida de control. – Piensan que ellos saben cómo deben ser las cosas y cómo debe comportarse la gente. – Tratan de controlar los sucesos y a la gente por medio de su desamparo, de sentimientos de culpa, de coerción, amenazas, manipulación, dominio o de su afán de dar consejos.-  Eventualmente fracasan en sus intentos o provocan la ira de los demás. – Se sienten frustrados y enojados. – Se sienten controlados por los eventos y la gente.

Negación

Los codependientes tienden a:

– Ignorar los problemas o pretender que no los tienen. – Pretender que las circunstancias no son tan malas como son en realidad. – Decirse a sí mismos que las cosas mejorarán mañana. – Mantenerse ocupados para no tener que pensar en sus cosas. – Confundirse. – Deprimirse o enfermarse. – Acudir con doctores o tomar tranquilizantes. – Volverse fanáticos del trabajo. – Gastar dinero en forma compulsiva.
– Comer en exceso. – Pretender que esas cosas tampoco están sucediendo. – Ver cómo los problemas se empeoran. – Creer en mentiras. – Mentirse a sí mismos. – Preguntarse por qué sienten que se están volviendo locos.