El craving es un deseo (necesidad física o psicológica) intenso e  irrefrenable que conduce al individuo a abandonar la abstinencia. Beck y cols. (1999) identifican cuatro tipos de craving:

 

1. Craving por abstinencia: Cuando la persona cesa el consumo de la sustancia y/o para la conducta adictiva, aparece el deseo intenso de volver a consumir o a realizar la conducta problemática.

 

2. Craving por aburrimiento o respuesta a la falta de placer: Cuando se presenta aburrimiento o no se tiene habilidades para encontrar formas alternas de divertirse, aparece el deseo de drogarse o de realizar la conducta adictiva.

 

3. Craving por condicionamiento o respuesta «condicionada» a las señales asociadas con la sustancia de predilección o la conducta adictiva: Cuando la persona asocia estímulos neutros (una canción, un olor, un mensaje de Whatsaap, una página web, una persona, una esquina determinada de una calle, un número telefónico, un nombre,  etc.) a la intensa recompensa que genera la utilización de la sustancia o la realización de la conducta que inducen un craving automático.

 

4. Craving para incremento del placer o respuesta a los deseos hedónicos: Cuando la persona combina una experiencia natural placentera con el uso de sustancias o con la conducta adictiva de predilección (por ejemplo, cuando combina el sexo con el alcohol o la drogas) conlleva a que se asocien, desarrollando un inicio de craving al realizar la actividad natural sin el uso de estos por que el placer experimentado de estas experiencias es mucho mas satisfactorio  cuando se combina con alcohol o la droga.