Desfase entre el desarrollo socioemocional y la autorregulación cognitiva: La adolescencia se caracteriza por la impulsividad, la búsqueda de sensaciones y la hipersensibilidad a la recompensa, todo ello relacionado con una sobreactivación dopaminérgica del sistema socioemocional (áreas límbicas y paralímbicas: estriado, tálamo y núcleo accumbens), frente a un sistema serotoninérgico de autorregulación cognitiva y control de impulsos aún inmaduro (córtex prefrontal lateral y córtex parietal).

Dificultad para planificar y tener en cuenta consecuencias a medio y a largo plazo: Relacionada con la inmadurez prefrontal.

Rebeldía, desafío y negativismo: El adolescente, debido a su deseo de independencia, cuestiona sistemáticamente las normas de los adultos y se enfrenta a ellas abiertamente; menosprecia las recomendaciones de los padres (creen que son unos exagerados), y huye de la supervisión paterna.

Egocentrismo: El adolescente está centrado en su gratificación personal y en su propio punto de vista, le cuesta tener empatía y considerar la opinión de otros.

Presión de grupo/deseabilidad social: En esta etapa existe tendencia a mimetizar las conductas y actitudes del grupo de iguales, de acuerdo con las modas del momento, en señal de identidad (“todos lo hacen”). En esta etapa la aprobación de los iguales activa zonas del Sistema Nervioso Central similares a las de otras recompensas no sociales.

Exceso de autoconfianza: El adolescente sobrestima su capacidad de autocontrol y subestima los riesgos de conductas potencialmente peligrosas (“a mí no me pasará, yo lo controlo”).

Gran plasticidad cerebral: Durante la adolescencia se producen más rápida y fácilmente fenómenos de neuroadaptación a los cambios neuroquímicos producidos por la gratificación repetida de determinados comportamientos. También se interrumpen fácilmente procesos de maduración y aprendizaje de estrategias de afrontamiento que deberían ocurrir durante este período crítico.

Etapa de grandes cambios físicos y emocionales: Los adolescentes pueden tener dificultades para aceptar el cambio de su imagen corporal y para enfrentarse a las nuevas demandas de la sociedad. Por ello, pueden acabar desarrollando problemas de autoestima, inseguridad, ansiedad, etc. En esta etapa son especialmente vulnerables a refugiarse en la comunicación con iguales a través de las nuevas tecnologías; por un lado, para comprobar que a otros adolescentes les ocurre lo mismo que a ellos y, por otro lado, para ofrecer a través de la red una imagen ideal de sí mismos que les haga sentirse más atractivos y deseados.

Los niños y adolescentes utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse, comunicarse, aprender, informarse, entretenerse y divertirse. El uso recreativo —en ocasiones excesivo — de estas tecnologías es normal hoy en día en algunos momentos de la adolescencia (Israelashvili, Kim y Bukobza, 2012). La mayoría de los adolescentes acabarán por usarlas más adelante con medida y sentido común. Sin embargo, es necesario establecer un control externo adecuado para evitar que los jóvenes más inmaduros o vulnerables puedan desarrollar de forma rápida y fácil comportamientos compulsivos o claramente adictivos. Se trataría de una actitud preventiva similar a la que se debe tener con el tema de las drogas en estas edades (Goti, Díaz y Arango, 2013).

El Dr. Juan Fernando Roldán, Psicólogo Máster en Drogodependencias de la Universidad de Barcelona, Especializado en Adicciones Comportamentales también de la Universidad de Barcelona (España), Especialista en Trastornos Emocionales y Afectivos, (Ansiedad y Depresión), Experto en Trastornos Alimenticios, Especialista en Bioética, experto en Mindfulness y Logoterapia, con posgrados en Teapia Cognitiva, Formulación Clínica, entre otros,  quien cuenta con 37 años de experiencia, ha desarrollado un programa de recuperación altamente sofisticado, estructurado y completo, lo que hace que, estadísticamente cuente con el más alto índice de recuperación de Adicciones en el país; por todo esto, se constituye hoy por hoy, en la mejor opción de tratamiento y prevención para resolver su problema o el de su ser querido.